A veces un crítico está leyendo un libro y piensa: “Qué barbaridad. Qué bueno es”. No quiere acabarlo. A la última página le tienes terror. Y, cuando llega, lo único que te consuela es ponerte a escribir esta reseña.
Como su título promete, Sin, de Toni Montesinos Gilbert (Barcelona, 1972) es una historia universal de la negación: “No soy digno de ti, animal con labios, […]/ animal herido con truenos, saliva, flujos;/ ven hacia el que no es digno de ti/ y muerde, insulta, enmudece, tropieza” nos previene contra los cantos de sirena del romanticismo tonto, abriéndonos los ojos ante la carne mortal que llamamos amor. Montesinos es un poeta duro con este extraño mundo que él mismo contribuye a hacer extraño, pero implacable, sobre todo, consigo mismo: “No soy el dinero que pierdo ni el idioma que mastico./ No soy mis baldosas, una talla, cuatro ruedas, un empleo”. Y así continúa, advirtiéndonos de que el hombre deshumanizado es siempre peligroso. Sin es una alucinación que, lejos de sacarnos de nosotros mismos, nos hunde en nuestro infierno personal al grito de “el yo es el mal”: el mío o el tuyo o el de poetas muy muertos, satirizados en parodias como “ogro serás, mas ogro enamorado”, versos casi momificados, “ya travestidos,/ que devuelvo a la reina de las mentiras”. Crónica de la desesperación que nos produce nuestro instinto de supervivencia, Sin es la deconstrucción de un hombre en ruinas que se resiste a la demolición. “Casi estoy vivo./ A punto de saltar”. Un inmenso NO de 57 páginas. “Ya estoy saltando./ Pero no veo el fondo”. Una enorme verdad en 24 poemas.
Casi veinticinco años después de publicar por primera vez (Diecisiete poemas, 1986), y tras haber escrito ya algún que otro libro de referencia para la poesía española de finales de siglo (por ejemplo, Hablando de pintura con un ciego, 1993), Roger Wolfe, poeta inglés nacido en 1962 y que reside en España desde su infancia, lanza una novedad al mercado, Afuera canta un mirlo, que publica Huacanamo, en una edición más que cuidada, con una portada sobria pero bella y un interior trabajado (estos son los detalles que nos gustan a los bibliófilos, y que no sé adónde irán a parar con la irrupción del eBook…). Pero vayamos a la estética de Wolfe. El elemento central de su poesía es la realidad, y sobre ella se apoyan sus poemas, que unas veces nos muestran la influencia de lo real-cotidiano en el yo poético, y otras, se convierten en testimonio aséptico o en crítica descarnada para dejar constancia de algún suceso o reflexión; todo esto bañado de un poso filosófico que podríamos calificar de nihilista (con todos los peros que deseen). No falta tampoco la metaliteratura, y en mi opinión, los mejores poemas del libro son los que la tienen como tema. Brillan con luz propia los poemas El eccema y Parábola del talento.
Aún así, da la sensación de que algunos versos hacen equilibrio en una delgada cuerda y se debaten entre la mera repetición y la genialidad: muchos son los que caen de este último lado y se presta a ello la brevedad de las composiciones, lo que conjuga asimismo con la intención del autor: asombrar con una corta pincelada. Como breve apunte, creo innecesaria la inclusión, en el índice de poemas, de la fecha y el lugar en que fueron escritos; sí que hay alguna composición que mantiene una relación de dependencia directa o indirecta con ese paratexto, pero en la gran mayoría no pasa de ser algo superfluo.
En conclusión, pienso que a los lectores menos afines a Wolfe les parecerá un libro más, donde el poeta vuelve a sus temas y obsesiones; para sus seguidores más fieles, nuevos versos para seguir rindiéndole culto. Roger Wolfe entra en su madurez creativa y nos regala (y seguirá regalando, estoy seguro) libros de buena factura como el que nos acaba de llegar a las manos.
Rafael Banegas Cordero
http://arsspoetica-rafa.blogspot.com
Hace aproximadamente un año, Antonio Gracia (Bigastro, 1946) publicó Fragmentos de inmensidad (2009), una antología que reunía lo mejor de su segunda etapa (1998-2004) y que, en cierto modo, complementaba a un florilegio anterior, Fragmentos de identidad (1993), en el que se recopilaba su producción lírica entre 1968 y 1983. Ahora bien, no parece que estas dos etapas puedan englobar toda su obra, ya que Antonio Gracia ha seguido escribiendo -y publicando- desde 2004, y no sólo eso, sino que en los últimos meses han salido de las prensas hasta tres nuevos volúmenes de poesía: Siete poemas y dos poemáticas, Hijos de Homero y La condición mortal. Los dos últimos han visto la luz gracias a sendos galardones literarios -el Premio Internacional de Poesía "José Verón Gormaz" y el Premio "Vicente Martín", respectivamente-, pero el primero, Siete poemas y dos poemáticas, supone un nuevo ejercicio de revisión, quintaesencia y recopilación que ha visto la luz en la colección Alambique de la editorial Huacanamo, dedicada exclusivamente a poesías completas y a antologías.
Gracia es un poeta capaz de reescribirse, reinventarse, reordenarse y, como a él mismo le gusta decir, "escribivirse" continuamente, y eso es algo que ha demostrado de nuevo en Siete poemas y dos poemáticas, tal como señala Ángel L. Prieto de Paula en el prólogo: "hay un propósito de construir una 'humana comedia' con sus correspondientes infierno, purgatorio y paraíso, a los que darían una unidad teórica las dos 'poemáticas' (que no por ello dejan de ser poemas en toda su plenitud): cuatro apartados, pues, en el conjunto". En efecto, este nuevo volumen tiene una estructura bastante trabada, y en ella se insertan nueve largos poemas que giran en torno a las grandes preocupaciones artísticas y existenciales.
Una cita inicial en latín -"Hic locus est ubi mors gaudet succurrere vitae"" "Éste es el lugar donde la muerte se alegra de ayudar a la vida", leyenda inscrita en las Sala de Anatomía de algunas universidades- abre la puerta de la primera parte, Infierno, que acoge los poemas Efímero infinito, Informe pericial, Cómo el arte mitiga la existencia y Animal quaerens. Hay en esta parte un recorrido por toda la cultura occidental, desde la antigua Grecia hasta el siglo XX europeo, y el poeta encuentra su refugio en el arte, uno de los motivos más recurrentes en la obra de Gracia: "Solo en la inmensidad del universo, / bajo el párpado azul del alto cielo, / el corazón tan sólo halla consuelo / en el cuadro, la música y el verso".
Y no sólo eso, sino que, desde el momento en que la vida no basta, la escritura puede ayudar a completarla: "Por eso yo predico / que escribir es la prueba de que vivir no basta / y que la pluma inventa otra existencia / en la que somos todo cuanto quisimos ser".
La segunda parte, Un purgatorio, reproduce íntegramente el libro Reconstrucción de un diario (2001), en el que, según afirma Prieto de Paula, "el personaje central tiene las trazas de un viejo caballero de tiempos pasados, que ha perdido a la amada, habita castillos, examina ruinas, recorre pasadizos, asciende escalinatas, otea promontorios, garabatea manuscritos".
En la tercera parte es donde encontramos las Dos poemáticas del título, Arte poética y Premisas para un himno -"Son los hijos de Homero, de Sócrates y Arión / los que han dado consuelo al hombre urdiendo / sortilegios y fábulas, secretos silogismos / que apaciguan la vida mientras llega la muerte"-. Y, por último, en la cuarta parte, Un paraíso, confluyen los versos de Recuerdo y profecía y de La urdimbre luminosa, un largo poema en dieciocho fragmentos que ya había sido editado como libro exento en 2007.
Siete poemas y dos poemáticas presenta, en definitiva, una generosa muestra de la obra lírica de Antonio Gracia, en la que conviven poemas inéditos con otros previamente publicados, si bien reordenados ahora de tal manera que ofrecen al lector una nueva lectura de su poesía.
Sin duda, ésta es una buena ocasión para encontrarse -o reencontrarse- con los versos de Gracia y para aceptar la invitación que él mismo lanza desde Premisas para un himno: ´"Mirad cómo el poema exorciza el dolor / de la furtiva rosa. / Comprended que cantar es el camino".
El poeta valenciano Lluís Alpera, que ayer acudió al seminario de métrica y elocución del Aula M. Torres de Lleida, ha publicado Los mapas de Odiseo, una antología poética que abarca toda su producción desde 1963 hasta el año 2010.
Firmada por el poeta y catedrático Ángel Prieto, de la Universitat d´Alacant, el libro plantea un recorrido por la poesía del autor valenciano a través de un libro destinado al publico español y con la edición de las poesías de Lluís Alpera en edición bilingüe en catalán y castellano.
El prologuista de la antología define la poesía de Lluís Alpera como una obra que se inscribe en el realismo social. Ángel Prieto también califica la poesía del autor valenciano como una obra con “conexión con la poesía cívica de Espriu”. Durante su trayectoria poética, como refleja la antología, recorre las diferentes etapas poéticas del autor, desde el ámbito del erotismo y de la poesía más simbólica hasta el hedonismo. Lluís Alpera también ha ganado premios como el A. March y el Premio de la Crítica de los Escritores Valencianos.
EL CLUB DEL DIARIO INFORMACIÓN Y LA EDITORIAL HUACANAMO
TIENEN EL GUSTO DE INVITARLE A LA PRESENTACIÓN DE LOS LIBROS
HIJOS DE HOMERO
Y
SIETE POEMAS Y DOS POEMÁTICAS
de
ANTONIO GRACIA
INTERVIENEN: ÁNGEL LUIS PRIETO DE PAULA, JOAQUÍN JUAN PENALVA Y ANTONIO GRACIA.
INFORMACIÓN OBSEQUIARÁ A LOS ASISTENTES CON UN EJEMPLAR DEL AUTOR
Lugar: Club INFORMACIÓN. Avda Doctor Rico, 17. Alicante.
Fecha: Día 5 de mayo de 2010, a las 20 horas.
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